Ellas te guiarán a lo largo del sendero, simplemente abre tu corazón date un paseo, y recoge aquellas que se muestren, con respeto, recolecta un poquito de aquí y otro poco de allá que al marcharte no se note que has pasado.


A la hora de recolectar, para mí uno de los momentos más importantes de todo el proceso, me guío por el calendario biodinámico; para aquellos que no lo conocéis se trata de un calendario donde la luna es la protagonista y en función de su posición respecto a la tierra y las constelaciones ejerce una influencia específica sobre las plantas, se trata de un tema bastante extenso pero a grandes trazos y para lo que a nosotros nos interesa os diré unos puntos a tener en cuenta a la hora de recolectar plantas que nos interese secar,  y así mantener al máximo sus propiedades.

 

El mejor momento para recolectar plantas es en luna decreciente aproximándose a luna nueva, las plantas se secarán más rápido y conservarán mejor sus propiedades. Por las mañanas en luna ascendente recolectaremos la parte aérea de la planta; hojas, flores, fruta... y por la tarde en luna descendente recogeremos las raices. Es importante no salir a recolectar los días de nodo lunar y perigeo.

 

Las partes superiores de la planta se recogerán en luna decreciente y ascendente mejor por la mañana, las raíces en luna descendente y creciente y los arboles y arbustos en luna ascendente y creciente.

Podéis obtener más información en el siguiente enlace:
www.lunario.es

Una vez hemos recogido únicamente lo que necesitamos procederemos a secar; ya veréis que a medida que entréis a formar parte del diálogo del todo cuando necesites alguna planta en concreto esta se te mostrará, aparecerá de una forma u otra en el momento que la necesites y a la inversa  te interesarás por plantas que antes pasaron desapercibidas cuando sea el momento justo se dejarán ver.

Respira hondo y sumérgete en sus fragancias!